El paisaje protegido de la Serra do Cume y Biscoitos limita la construcción de vivienda nueva en Terceira
Un paisaje volcánico que la ley protege
Serra do Cume y los viñedos en currais de Biscoitos están sujetos a protección paisajística.
Menos suelo disponible para nuevas viviendas
Las protecciones reducen la bolsa de suelo urbanizable en Praia da Vitória.
Los viticultores defienden los currais
Los muros de piedra son una seña de identidad agrícola y fuente de ingresos.
El sector inmobiliario pide alternativas
Se plantea identificar otras bolsas de suelo o favorecer la rehabilitación.
Un paisaje agrícola reconocido internacionalmente
Los currais de Biscoitos, pequeños recintos de piedra volcánica que protegen las cepas del viento marino, forman parte de un paisaje vitícola que ha sido objeto de reconocimiento por organismos internacionales de patrimonio agrícola. La Serra do Cume, por su parte, es uno de los miradores más visitados de Terceira, lo que refuerza el interés de las autoridades regionales por mantener intacto su perfil paisajístico. Cualquier intervención constructiva en estas zonas debe someterse a informes específicos que pueden alargar los trámites durante meses.
El testimonio de los productores de vino
Productores de la Denominação de Origem Biscoitos defienden que sin la protección paisajística los currais habrían desaparecido hace tiempo bajo la presión urbanizadora, arrastrando consigo una tradición vitivinícola centenaria. Algunos reconocen, no obstante, que las restricciones también complican la modernización de las explotaciones y la construcción de pequeñas instalaciones de apoyo a la actividad agrícola. La Câmara Municipal de Praia da Vitória ha propuesto flexibilizar ciertos requisitos para construcciones vinculadas directamente a la actividad vitivinícola.
La rehabilitación como alternativa al suelo nuevo
Ante la falta de bolsas de suelo urbanizable, promotores locales apuestan cada vez más por rehabilitar viviendas ya existentes en los núcleos de Biscoitos y Porto Judeu, en lugar de esperar a la liberación de nuevas parcelas. Esta estrategia permite mantener la actividad del sector de la construcción sin comprometer las zonas protegidas, aunque encarece el precio final de las viviendas rehabilitadas frente a lo que costaría una promoción de obra nueva en terrenos sin restricciones.
Comparación con otras zonas protegidas de Azores
La situación de Terceira recuerda a la vivida en otras islas del archipiélago, donde espacios como la Caldeira das Sete Cidades en São Miguel han impuesto limitaciones similares a la construcción. Técnicos urbanísticos señalan que este tipo de restricciones, aunque frenan la oferta de vivienda nueva, también han evitado procesos de urbanización descontrolada que hoy generarían tensiones ambientales mucho mayores en la isla.



