Maio, la isla donde comprar una casa sigue siendo casi imposible por falta de oferta
Frente al dinamismo de Sal o Boa Vista, Maio representa el extremo opuesto del mercado inmobiliario caboverdiano. En Vila do Maio, también conocida como Porto Inglês, la capital de la isla, las operaciones de compraventa son tan escasas que los propios agentes inmobiliarios reconocen tener dificultades para establecer un precio de referencia fiable por metro cuadrado, algo que no ocurre en ninguna otra isla del archipiélago.
Un mercado casi sin transacciones
Según fuentes del sector inmobiliario, en Maio se cierran apenas un puñado de operaciones de compraventa de vivienda al año, muy por debajo de las decenas o cientos que mueven Sal, Boa Vista o Praia. Los precios que manejan las pocas agencias con presencia en la isla sitúan una vivienda modesta en Vila do Maio entre 1,5 y 3 millones de CVE (entre 13.500 y 27.000 euros aproximadamente), muy por debajo de la media nacional, pero incluso a esos precios la demanda solvente es limitada.
La emigración deja casas vacías que nadie compra
Maio arrastra desde hace décadas una intensa emigración hacia Praia, otras islas y el extranjero, en busca de oportunidades que la economía local —basada en la sal, la pesca artesanal y una ganadería de subsistencia— no ofrece. El resultado, según datos del INE de Cabo Verde, es un parque de viviendas con una proporción de casas vacías o semiabandonadas superior a la media del país, muchas de ellas construidas con remesas de familiares emigrados pero nunca ocupadas de forma permanente.
Un potencial turístico que aún no se traduce en inversión
Maio cuenta con playas de arena blanca y un entorno natural muy valorado por un nicho de turismo tranquilo, alejado de la masificación de Sal, pero la falta de conexiones aéreas regulares y de infraestructuras turísticas consolidadas ha frenado hasta ahora la llegada de inversión extranjera significativa, según reconocen fuentes municipales. Algunos pequeños proyectos de turismo rural y casas de huéspedes han surgido en los últimos años, pero sin el respaldo de grandes promotores que sí operan en las islas orientales.
Planes de desarrollo que avanzan con lentitud
El Gobierno de Cabo Verde ha incluido a Maio en distintos planes de diversificación turística del archipiélago, con el objetivo de replicar, a menor escala, parte del modelo de Sal y Boa Vista sin comprometer el carácter todavía muy conservado de la isla. Fuentes del sector inmobiliario, no obstante, consideran que sin una mejora sustancial de la conectividad aérea, el mercado de vivienda de Maio seguirá siendo, durante años, el más reducido de todo el país.



