La costa turística de Madeira se queda sin vivienda para camareros, cocineros y personal de limpieza
El sector que sostiene la economía isleña, sin vivienda propia
En Caniço, con concentración de hoteles, hay dificultades crecientes para cubrir puestos de servicio.
Alquiler turístico contra alquiler residencial
Viviendas cercanas a zonas hoteleras se destinan a alquiler vacacional más rentable que el residencial.
Empleados que viajan cada día desde otros concelhos
Trabajadores de hostelería residen lejos de su lugar de trabajo, asumiendo largos desplazamientos.
Hoteles que empiezan a ofrecer alojamiento propio
Algunos establecimientos habilitan alojamiento propio para parte de su plantilla.
Un problema que crece con cada nueva temporada
Asociaciones de hostelería de Madeira advierten de que la dificultad para cubrir puestos de camarero, cocinero o personal de limpieza se agrava con cada nueva temporada alta, obligando a algunos establecimientos a reducir servicios o a recurrir a personal temporal contratado fuera de la isla. Esta escasez de mano de obra contrasta con una demanda turística que no deja de crecer, especialmente en la costa sur, entre Funchal y Caniço. Empresarios del sector reconocen que la falta de vivienda asequible se ha convertido en un obstáculo tan relevante como la propia disponibilidad de trabajadores cualificados. El problema, señalan, amenaza con limitar el propio crecimiento turístico de la isla.
Caniço, epicentro de la tensión
La concentración de grandes complejos hoteleros en Caniço ha convertido a esta localidad en el punto donde la tensión entre alquiler turístico y alquiler residencial se percibe con mayor intensidad. Antiguas viviendas familiares del núcleo urbano se han reconvertido en apartamentos turísticos de corta estancia, atraídas por una rentabilidad muy superior a la del alquiler tradicional. Vecinos de toda la vida denuncian que apenas quedan viviendas disponibles para alquilar a precio razonable dentro del propio municipio. Esta situación obliga a buena parte del personal que trabaja en los hoteles de la zona a buscar vivienda en concelhos vecinos.
Largos desplazamientos diarios hacia el trabajo
Trabajadores de hostelería que no encuentran alojamiento accesible cerca de su lugar de trabajo asumen a diario desplazamientos de una hora o más entre su domicilio y los hoteles de la costa turística, utilizando un transporte público que no siempre se ajusta a los horarios partidos habituales del sector. Estos desplazamientos añaden un desgaste físico considerable a jornadas ya de por sí exigentes, y varios sindicatos del sector han pedido mejoras en las líneas de autobús nocturnas. Algunos empleados han optado directamente por cambiar de sector laboral ante la dificultad de conciliar horarios y transporte. La rotación de personal en algunos hoteles se atribuye en parte a este factor.
Alojamiento de empresa, una solución parcial
Ante la dificultad para retener personal, varios hoteles de la costa turística han empezado a habilitar edificios propios o alquilados como alojamiento para parte de su plantilla, una fórmula habitual en otros destinos turísticos maduros. Esta solución permite a los trabajadores ahorrarse el desplazamiento diario, aunque sindicatos del sector piden garantías sobre las condiciones de estas viviendas y su desvinculación del contrato laboral. Otros establecimientos, de menor tamaño, no disponen de recursos para ofrecer una solución similar y siguen dependiendo de personal que viaja desde otros concelhos. El sector coincide en que se trata de un parche necesario mientras no se aborde el problema de fondo de la vivienda asequible en la isla.



