El auge del senderismo al volcán agrava la falta de vivienda para temporeros y guías en Fogo
Dos demandas que coinciden en el mismo terreno
Guías, porteadores y temporeros agrícolas compiten por la misma escasa vivienda en Bordeira y Portela.
Guías y porteadores sin dónde alquilar
Un alquiler pequeño en Bordeira se cierra rápidamente por encima de 12.000 CVE al mes.
Temporeros agrícolas en la misma situación
Muchos se alojan en casas de familiares por falta de vivienda temporal.
Precios al alza en los pueblos de acceso al volcán
Una vivienda modesta en Bordeira se anuncia hoy por encima de 2.200.000 CVE.
Bordeira y Portela, epicentro de la doble demanda
Estos dos núcleos de acceso al Pico do Fogo concentran tanto la actividad turística ligada al senderismo como la agrícola vinculada a los viñedos y campos de cultivo del entorno del volcán. La escasa oferta de vivienda obliga a guías y temporeros a competir por las mismas habitaciones disponibles. Esta situación se agrava especialmente entre los meses de mayor afluencia turística y de cosecha.
Guías que no encuentran dónde instalarse
Un alquiler pequeño en Bordeira se cierra hoy rápidamente por encima de los 12.000 CVE mensuales, una cifra elevada para el sueldo medio de un guía de montaña. Varios profesionales del sector optan por compartir vivienda entre varios guías para poder asumir el gasto. Las agencias de senderismo locales reconocen que la falta de alojamiento limita su capacidad de contratar personal fijo.
Temporeros agrícolas alojados en casas de familiares
Ante la ausencia de vivienda temporal específica, muchos trabajadores agrícolas que llegan en época de cosecha se alojan en casas de familiares o conocidos en los propios pueblos. Esta solución informal no siempre resulta suficiente en los picos de mayor necesidad de mano de obra. Cooperativas agrícolas de la zona han planteado la posibilidad de habilitar alojamiento colectivo temporal.
Precios de venta también al alza en los accesos al volcán
Una vivienda modesta en Bordeira se anuncia hoy por encima de los 2.200.000 CVE, una cifra que hace pocos años resultaba impensable en la zona. El auge del turismo de naturaleza vinculado al Pico do Fogo explica buena parte de esta revalorización. Vecinos de toda la vida advierten de que cada vez resulta más difícil para las familias locales acceder a vivienda propia en su pueblo.



