El auge del turismo de buceo dispara el alquiler vacacional en La Restinga
Un pueblo pesquero convertido en destino de buceo
La Restinga, en el municipio de El Pinar, es referencia de buceo gracias a la Reserva Marina del Mar de las Calmas.
Menos pisos para quien vive y trabaja allí
La proporción de viviendas anunciadas en plataformas de alquiler turístico ha crecido de forma sostenida.
Precios que se disparan en temporada alta
Los precios por noche en temporada alta multiplican varias veces el alquiler mensual de larga duración.
La respuesta desde el Ayuntamiento de El Pinar
Se estudia una regulación municipal de las viviendas vacacionales.
Un equilibrio difícil de mantener
Vecinos piden que el turismo de buceo no vacíe el pueblo de residentes permanentes.
La Reserva Marina, tres décadas atrayendo buceadores
La Reserva Marina del Mar de las Calmas, declarada a comienzos de los años noventa, protege un tramo de costa que se ha convertido con el tiempo en una de las referencias del buceo en aguas españolas, comparada habitualmente con otros enclaves del Mediterráneo. Esta reputación, consolidada a lo largo de varias décadas, atrae tanto a buceadores ocasionales como a aficionados que repiten temporada tras temporada, generando una demanda de alojamiento muy concentrada en unas pocas semanas del año. La Restinga vive hoy de gestionar esa afluencia estacional con un parque de vivienda que apenas ha crecido en el mismo periodo.
Trabajadores del sector náutico sin dónde vivir
Los propios centros de buceo de La Restinga reconocen dificultades para alojar a monitores e instructores que llegan a la isla por temporadas, en competencia directa con el alquiler turístico de corta duración. Varios establecimientos han optado por alquilar viviendas completas para sus trabajadores durante los meses de mayor actividad, lo que retira aún más oferta del mercado residencial disponible para el resto de vecinos. Esta situación reproduce, a menor escala, la tensión que sufren otras zonas costeras de Canarias con fuerte estacionalidad turística.
El modelo de otras localidades buceadoras como referencia
El Ayuntamiento de El Pinar ha consultado experiencias de regulación aplicadas en otros destinos de buceo consolidados, donde se ha optado por limitar el número de plazas turísticas o exigir licencias específicas para el alquiler vacacional en núcleos de tamaño reducido. Ninguna de estas fórmulas se ha trasladado todavía de forma concreta a La Restinga, pero sirve de base para el debate municipal en marcha. Responsables locales insisten en que cualquier medida deberá tener en cuenta la dependencia casi total del pueblo respecto a la actividad turística ligada al mar.
Vecinos que piden no perder la esencia del pueblo
Asociaciones de vecinos de La Restinga reclaman que la regulación que finalmente se apruebe garantice que el pueblo conserve población residente permanente durante todo el año, más allá de la actividad generada en temporada alta. Recuerdan que La Restinga fue durante generaciones un pueblo de pescadores antes que un destino de buceo, y temen que la especialización turística termine por vaciarlo de vecinos fijos si no se ponen límites a tiempo. El debate sobre esa regulación continúa abierto en el seno del Ayuntamiento de El Pinar.



