Vilaflor, el municipio más alto de España, resiste al margen del boom inmobiliario de la costa tinerfeña
A menos de una hora de la costa turística, Vilaflor de Chasna vive una realidad inmobiliaria radicalmente distinta.
Precios que no tienen nada que ver con los del sur
Los escasos anuncios sitúan el precio del metro cuadrado muy por debajo de la media insular.
Una población que envejece y no se renueva
Datos del Istac reflejan que Vilaflor es uno de los municipios con mayor edad media de la isla.
El atractivo (todavía discreto) para el turismo rural
Ha crecido el interés de algunos compradores por casas rurales destinadas al alquiler vacacional de montaña.
La paradoja de un mercado casi congelado
El contraste entre un interior con precios contenidos y una costa en máximos históricos ilustra las dos velocidades del mercado tinerfeño.
La altitud como factor de aislamiento inmobiliario
A casi 1.400 metros de altitud, Vilaflor de Chasna es el municipio más alto de España, una condición que ha marcado históricamente su desarrollo urbanístico y que hoy explica en buena medida su desconexión del boom inmobiliario del litoral. Las distancias a los núcleos turísticos del sur, unidas a un clima más frío durante buena parte del año, mantienen alejada a buena parte de la demanda que sí satura otros municipios cercanos.
Un catastro que apenas se mueve
El número de compraventas registradas anualmente en Vilaflor es de los más bajos de la isla, según fuentes del sector inmobiliario, con años en los que apenas se cierran unas pocas decenas de operaciones. Esa escasa rotación mantiene los precios prácticamente estancados desde hace años, en un contraste que llama la atención frente a la escalada generalizada del resto de Tenerife.
Viñedos, senderismo y algo de interés inversor
La combinación de viñedos de altura, rutas de senderismo hacia el Teide y un entorno rural bien conservado empieza a despertar el interés de un perfil de comprador muy específico, orientado al turismo de naturaleza y al alquiler vacacional de baja intensidad. Fuentes del sector calculan que este segmento, aunque todavía minoritario, podría ganar peso en los próximos años.
El reto de retener a la población joven
El envejecimiento de la población de Vilaflor preocupa al Ayuntamiento, que ve cómo los pocos jóvenes del municipio tienden a trasladarse a zonas con más oferta laboral y servicios. Fuentes municipales apuntan que cualquier estrategia de futuro deberá combinar la promoción del turismo rural con medidas que faciliten a las familias jóvenes permanecer en el municipio.



