Cientos de viviendas permanecen vacías en Ribeira Brava por la fuerte emigración histórica de São Nicolau
Una isla marcada por la emigración desde hace más de un siglo
En torno al 18% del parque residencial de la capital permanece cerrado la mayor parte del año.
Viviendas cerradas que no salen al mercado
Los propietarios prefieren mantenerlas como vivienda de retorno vacacional.
Un parque envejecido y con distinto grado de deterioro
Una vivienda deteriorada se sitúa en torno a 1.200.000 CVE.
Efecto sobre la oferta disponible para la población residente
Esta acumulación reduce la oferta real para quienes residen todo el año.
Una emigración que se remonta a más de un siglo
La salida de habitantes de São Nicolau hacia Estados Unidos y, más recientemente, hacia Europa, se ha mantenido de forma constante desde finales del siglo XIX. Ribeira Brava, capital de la isla, concentra buena parte de las familias con vínculos migratorios activos. Esta historia migratoria explica en gran medida la estructura actual del parque de vivienda de la isla.
En torno a una de cada cinco viviendas, cerrada
Cerca del 18% del parque residencial de la capital permanece cerrado la mayor parte del año, según estimaciones municipales. Los propietarios prefieren mantener estas casas como vivienda de retorno vacacional antes que venderlas o alquilarlas. Esta proporción sitúa a São Nicolau entre las islas caboverdianas con mayor porcentaje de vivienda cerrada.
Un parque residencial que envejece de forma desigual
Muchas de estas viviendas cerradas acumulan años de deterioro por falta de mantenimiento continuado, mientras otras se conservan en buen estado gracias a visitas periódicas de sus propietarios. Una vivienda deteriorada se sitúa hoy en torno a 1.200.000 CVE, un precio que refleja el coste de la rehabilitación pendiente. Constructores locales ven en este parque envejecido una oportunidad de negocio si se activara su venta.
Menos oferta real para quienes viven todo el año
Esta acumulación de vivienda cerrada reduce de forma directa la oferta disponible para la población que reside en la isla durante todo el año. Familias jóvenes de Ribeira Brava denuncian que les resulta difícil encontrar vivienda pese a la aparente abundancia de casas construidas. El ayuntamiento estudia incentivos para animar a los propietarios ausentes a alquilar sus viviendas a residentes fijos.



