Ribeira Grande, antigua capital de Santo Antão, se juega su futuro en la rehabilitación de su casco histórico
De capital insular a núcleo histórico
Antes de Porto Novo, Ribeira Grande fue el centro de poder de la isla.
Viviendas antiguas en riesgo de deterioro
Una rehabilitación integral se sitúa entre 4.500.000 y 7.000.000 CVE.
Incentivos para recuperar el casco antiguo
Se estudian líneas de apoyo en colaboración con organismos de cooperación internacional.
El reto de no perder población
Parte de la población joven se desplaza hacia Porto Novo o emigra al extranjero.
Un patrimonio colonial en distintos estados de conservación
Las fachadas de Ribeira Grande combinan edificios bien conservados, en manos de familias con recursos para mantenerlos, con otros que muestran grietas visibles, cubiertas deterioradas y años sin intervención alguna. Esta disparidad complica cualquier plan de rehabilitación integral del casco histórico, ya que algunas propiedades requerirían obras estructurales de mayor envergadura y coste que otras dentro del mismo conjunto urbano.
El papel de la cooperación internacional
Organismos de cooperación con presencia habitual en Cabo Verde han mostrado interés en apoyar proyectos de rehabilitación patrimonial en localidades como Ribeira Grande, siguiendo modelos ya aplicados en otros centros históricos del país. Estas líneas de apoyo suelen combinar financiación parcial con asistencia técnica, aunque su acceso exige a los propietarios cumplir requisitos de conservación que no siempre resultan sencillos de asumir económicamente.
Comparación con otros cascos históricos del archipiélago
El proceso recuerda al que atraviesa Bila Baxo, el centro histórico de São Filipe en la isla de Fogo, donde el interés de compradores extranjeros ha impulsado la revalorización de los antiguos sobrados coloniales. En Ribeira Grande, sin embargo, la demanda externa es todavía escasa, lo que hace que la rehabilitación dependa en mayor medida de la iniciativa pública y de la cooperación internacional que del mercado privado.
Retener población joven, el reto de fondo
Más allá del estado de los edificios, autoridades locales reconocen que cualquier plan de rehabilitación deberá ir acompañado de oportunidades laborales reales si se quiere frenar el desplazamiento de los más jóvenes hacia Porto Novo o hacia el extranjero. Sin población que habite y mantenga vivo el casco histórico, advierten, la rehabilitación de fachadas corre el riesgo de convertirse en un ejercicio meramente estético.



