Santa Maria encadena otro año de subida y el suelo junto a la playa ya se paga en euros
El mercado inmobiliario de Sal, y en particular de su núcleo turístico Santa Maria, sigue marcado por la fuerte entrada de capital extranjero que caracteriza a esta isla desde hace más de dos décadas. Los promotores europeos —británicos, italianos y portugueses, principalmente— continúan levantando resorts, apartamentos vacacionales y villas de lujo en la franja costera, en una dinámica que fuentes del sector describen como "sin signos de desaceleración" pese a las advertencias sobre la presión sobre el suelo disponible.
El metro cuadrado ya se cotiza como en el sur de Europa
Según los portales inmobiliarios especializados en el mercado caboverdiano, un apartamento nuevo de un dormitorio cerca del paseo marítimo de Santa Maria puede superar ya los 130.000 euros, con precios por metro cuadrado que en primera línea de playa rondan entre 1.800 y 2.400 euros, cifras que el sector califica de equiparables a zonas turísticas consolidadas del sur de España o Portugal. Las villas de mayor superficie con piscina privada, orientadas a un comprador que busca rentabilizar el alquiler vacacional, pueden superar el medio millón de euros.
Extranjeros compran, caboverdianos alquilan
Esta escalada de precios ha dejado prácticamente fuera del mercado de compra a la población local, según reconocen agentes inmobiliarios de la isla. Los trabajadores del sector turístico y de la construcción, que constituyen buena parte de la fuerza laboral de Sal, dependen casi en exclusiva del alquiler, concentrado en barrios como Palmeira o zonas del interior de la isla alejadas de la costa, donde los precios, aunque también en aumento, resultan más accesibles. Fuentes del sector calculan que el alquiler medio de una vivienda modesta ronda ya los 30.000-40.000 CVE mensuales.
Presión turística sobre un territorio limitado
Sal es una isla pequeña y de suelo mayoritariamente árido, lo que limita físicamente la superficie disponible para nueva construcción sin comprometer recursos como el agua, que en gran parte procede de plantas desalinizadoras. El crecimiento sostenido del parque hotelero y de apartamentos turísticos ha reabierto el debate sobre los límites de esa expansión, con voces del sector ambiental advirtiendo de la presión sobre acuíferos y costa que documentan distintos informes técnicos citados por medios locales.
La administración busca ordenar sin frenar la inversión
El Gobierno de Cabo Verde, para el que el turismo de Sal representa una fuente clave de divisas, ha planteado actualizar los planes de ordenación territorial de la isla para regular mejor la construcción en primera línea de costa, sin renunciar a atraer nueva inversión extranjera directa. Fuentes municipales de Sal admiten que el reto de fondo —compatibilizar el crecimiento turístico con el acceso a la vivienda de la población residente— sigue sin una solución clara sobre la mesa.



