Los antiguos campos de melón de Porto Santo, en el punto de mira de promotores y viticultores
Buena parte del interior se dedicaba al cultivo de melón y hortalizas de secano, hoy en gran parte abandonado.
De la huerta a la viña
Una parte se ha reconvertido en pequeñas viñas protegidas por muretes de piedra.
Suelo agrícola como reserva inmobiliaria
Otra parte se mantiene como reserva de suelo a la espera de reclasificación.
Una transformación que preocupa a parte del sector
La desaparición de cultivos tradicionales elimina un paisaje identitario de la isla.
Un cultivo que definió el paisaje interior
El cultivo de melón fue durante décadas una de las señas de identidad agrícola de Porto Santo, aprovechando un clima seco que resultaba idóneo para esta variedad de secano. Agricultores de mayor edad recuerdan una época en la que buena parte del interior de la isla se dedicaba a esta producción, hoy reducida a parcelas dispersas y en muchos casos sin cultivar. La progresiva despoblación del sector agrícola ha dejado una parte significativa de este suelo sin uso productivo activo.
La viña como alternativa rentable
Los pequeños viticultores que han apostado por reconvertir antiguos melonares en viñas protegidas por muretes de piedra destacan que esta actividad ofrece mejores perspectivas económicas que el cultivo tradicional, especialmente gracias al interés creciente por los vinos de Porto Santo entre visitantes de Madeira. Aun así, reconocen que la superficie reconvertida sigue siendo pequeña en comparación con el total de suelo abandonado, y que faltan incentivos para animar a más propietarios a seguir este camino.
La expectativa de reclasificación urbanística
Otros propietarios prefieren mantener sus parcelas sin actividad agrícola a la espera de una eventual reclasificación que permita construir, una estrategia que algunos técnicos municipales consideran contraria al interés general de preservar suelo productivo. La Câmara Municipal de Porto Santo ha evitado por ahora pronunciarse sobre cambios significativos en la calificación de estos terrenos, conscientes de la presión que ejercería sobre el mercado de vivienda de la isla cualquier decisión en ese sentido.
Un paisaje identitario en riesgo de desaparecer
Historiadores locales y asociaciones culturales de Porto Santo advierten de que la desaparición progresiva de los cultivos tradicionales, ya sea por abandono o por su sustitución por viñas o reservas de suelo, supone la pérdida de un paisaje que formó parte de la identidad agrícola de la isla durante generaciones. Piden que cualquier decisión sobre el futuro de estas tierras tenga en cuenta también su valor histórico y no solo su potencial económico inmediato.



