Inversores extranjeros empiezan a fijarse en Maio como alternativa más barata y tranquila a Sal y Boa Vista
El atractivo del precio
El suelo se mueve entre 800 y 1.200 CVE/m², muy lejos de los 6.000-10.000 CVE/m² de Sal.
Villas con vistas al mar, a precio de saldo
Una villa con vistas al mar puede encontrarse por unos 12.000.000 CVE.
Un interés todavía frágil
La falta de vuelos frecuentes y oferta hotelera sigue frenando decisiones de compra.
La incógnita del despegue
Maio podría beneficiarse de la saturación de Sal y Boa Vista, pero el efecto tarda en llegar.
Perfil de los primeros compradores
Los interesados que hasta ahora consultan terrenos en Maio son, en su mayoría, europeos que ya conocen Cabo Verde por haber visitado Sal o Boa Vista y buscan una alternativa más tranquila y económica. Agentes inmobiliarios locales describen un perfil de comprador paciente, dispuesto a esperar el desarrollo de infraestructuras antes de construir. Por ahora se trata de un número reducido de operaciones, la mayoría de particulares y no de grandes inversores institucionales.
Comparación directa con Sal y Boa Vista
La diferencia de precios entre Maio y sus vecinas más desarrolladas resulta llamativa incluso para los propios agentes del sector. Mientras un terreno similar en Sal puede superar con facilidad los 8.000 CVE por metro cuadrado, en Maio los precios se mantienen todavía en niveles previos al despegue turístico que vivieron aquellas islas hace más de una década. Esta brecha es precisamente el argumento comercial que emplean las agencias para atraer a nuevos compradores.
Las infraestructuras, el principal freno
La limitada frecuencia de vuelos hacia Maio y la escasa oferta hotelera siguen disuadiendo a muchos potenciales compradores de dar el paso definitivo. Sin conexiones aéreas regulares, resulta difícil justificar la inversión en una segunda residencia que solo podría visitarse con dificultad. Autoridades locales reconocen que cualquier crecimiento sostenido del interés inmobiliario dependerá primero de una mejora sustancial en la conectividad de la isla.
¿Repetirá Maio el camino de Sal?
Algunos inversores apuestan por Maio precisamente porque anticipan un proceso similar al que transformó Sal y Boa Vista, aunque con más cautela dado lo lento del avance hasta ahora. Otros analistas advierten de que sin una decisión política clara sobre el desarrollo turístico de la isla, el interés actual podría quedar en una simple curiosidad de mercado. Por el momento, Maio permanece en una fase de observación, entre la promesa de revalorización y la incertidumbre sobre su ritmo real.



