Los jóvenes de Maio afrontan una carrera de obstáculos para comprar su primera vivienda ante una oferta casi inexistente
Pocas casas, ninguna en venta
Encontrar una vivienda en venta en Morrinho o Porto Inglês es casi un golpe de suerte.
El obstáculo de la financiación
Una vivienda modesta cuesta entre 2.000.000 y 4.000.000 CVE, difícil para sueldos locales.
Alquilar tampoco es sencillo
Los pisos en alquiler escasean tanto como los que están en venta.
La emigración como válvula de escape
Maio mantiene una de las tasas de salida de población joven más altas del país.
Un mercado inmobiliario casi paralizado
En Maio, la escasez de vivienda en venta no responde tanto a una fuerte demanda como a la práctica ausencia de oferta nueva, ya que la construcción residencial en la isla se ha mantenido prácticamente estancada durante los últimos años. Vecinos de Porto Inglês explican que las pocas viviendas que salen al mercado suelen venderse por acuerdo directo entre familias, sin llegar siquiera a anunciarse públicamente, lo que dificulta todavía más las opciones de los jóvenes que buscan comprar por primera vez.
Bancos y avales, un obstáculo añadido
Las entidades financieras que operan en Cabo Verde exigen avales y porcentajes de entrada que resultan difíciles de reunir para trabajadores con salarios vinculados al turismo o la administración local, principales fuentes de empleo en Maio. Varios jóvenes consultados señalan que, aun contando con ahorros propios, la falta de garantías adicionales de un familiar con ingresos estables suele ser el motivo por el que se les deniega la financiación, obligándolos a posponer indefinidamente la compra de una vivienda.
La emigración como única alternativa real
Ante este panorama, buena parte de los jóvenes de Maio opta por emigrar hacia Praia, otras islas o el extranjero, replicando una dinámica que ya afectó a generaciones anteriores de la isla. Autoridades locales reconocen que frenar esta salida de población pasa necesariamente por facilitar el acceso a la vivienda, aunque los recursos municipales para desarrollar suelo público siguen siendo muy limitados en comparación con islas de mayor peso económico como Santiago o Sal.
Peticiones de programas específicos
Colectivos juveniles de Maio han solicitado al Gobierno la puesta en marcha de programas de vivienda social adaptados a las particularidades de una isla pequeña y con escasa actividad constructora, similares a los que ya existen en otras localidades del país. Entre las propuestas figuran líneas de microcrédito con condiciones más flexibles y la cesión de suelo público municipal para autoconstrucción asistida, aunque de momento ninguna iniciativa concreta se ha traducido en resultados visibles.



