El mercado inmobiliario de Vila do Maio sigue casi paralizado pese al potencial turístico sin explotar de sus playas
Un mercado que apenas se mueve
En Vila do Maio (Porto Inglês) se cierran apenas un puñado de operaciones al mes.
Playas vírgenes, demanda contenida
Una vivienda modesta cerca del mar ronda los 3.500.000 CVE, precio bajo pero sin comprador.
Alquileres bajos, oferta escasísima
Una vivienda sencilla se alquila por unos 20.000 CVE al mes, pero apenas hay oferta.
La pregunta pendiente
Maio sigue siendo la isla menos visitada del país entre las que tienen conexión aérea regular.
Un aeropuerto con pocas frecuencias
El aeropuerto de Maio, con vuelos regulares pero poco frecuentes hacia Praia y Sal, limita el flujo de visitantes potenciales que podrían convertirse en compradores. Los agentes inmobiliarios de la isla reconocen que buena parte de las consultas se enfrían en cuanto el interesado comprueba la escasez de conexiones. A diferencia de Sal o Boa Vista, donde los vuelos internacionales llegan a diario, Maio depende casi en exclusiva de enlaces domésticos. Esta situación reduce el número de visitas presenciales previas a cualquier decisión de compra.
La sombra de las islas turísticas vecinas
La comparación con Sal y Boa Vista resulta inevitable para quienes intentan explicar el estancamiento del mercado en Maio. Mientras esas islas han recibido en las últimas décadas inversión hotelera internacional, Maio ha permanecido al margen de los grandes proyectos turísticos. Los promotores consultados atribuyen esta diferencia tanto a la falta de infraestructura hotelera de gran escala como a una estrategia institucional que hasta ahora ha priorizado otros destinos. Esa ausencia de inversión limita a su vez el interés de compradores extranjeros por el mercado residencial local.
Titulaciones de suelo, un obstáculo añadido
Varios agentes señalan que buena parte del suelo cercano a las playas carece de una titulación clara, lo que complica cualquier operación de compraventa. Las parcelas heredadas sin repartir entre varios familiares son frecuentes, y el proceso de regularización puede alargarse durante años. Este problema, común en otras zonas rurales de Cabo Verde, desanima tanto a compradores locales como extranjeros que buscan seguridad jurídica antes de invertir. Resolverlo, según los propios agentes, sería un paso necesario antes de cualquier repunte de la demanda.
Pocas expectativas de cambio a corto plazo
Los profesionales del sector no anticipan una mejora inmediata del mercado inmobiliario de Vila do Maio. Consideran que cualquier repunte dependerá de decisiones ajenas al ámbito puramente inmobiliario, como la ampliación de la conectividad aérea o la llegada de inversión turística de mayor escala. Mientras tanto, la oferta de vivienda seguirá siendo reducida y los precios se mantendrán estables a la baja. La isla continúa así en una posición distinta a la del resto del archipiélago, donde el turismo ha impulsado con fuerza los precios residenciales.



