Puerto de Mogán se llena de nómadas digitales que alargan su estancia y encarecen el alquiler de temporada
Puerto de Mogán, el pintoresco núcleo pesquero y marinero conocido como la 'Venecia de Canarias' por sus canales y puentes, se ha convertido en uno de los destinos favoritos de nómadas digitales europeos que combinan teletrabajo y clima benigno durante estancias de varios meses, una tendencia que, según fuentes inmobiliarias locales, está transformando el mercado de alquiler de temporada de la zona.
Estancias más largas que el turista tradicional
A diferencia del turista convencional, que suele reservar por semanas, este perfil de residente temporal alquila apartamentos por periodos de uno a seis meses, lo que ha llevado a varios propietarios de la zona a dejar de ofertar sus viviendas en el mercado de alquiler residencial de larga duración para centrarse en este segmento, más rentable según los cálculos del sector.
Presión sobre el alquiler de los vecinos
Esta reconversión ha reducido, según fuentes del sector inmobiliario, la oferta de vivienda en alquiler disponible para los vecinos de Mogán que trabajan en el propio puerto o en los servicios turísticos de la zona, muchos de los cuales optan por buscar alojamiento en núcleos algo más alejados de la costa, como Playa de Mogán o el interior del municipio.
Un ecosistema de cafeterías y espacios de trabajo
El crecimiento de este colectivo ha traído consigo la apertura de cafeterías con conexión de alta velocidad y algún pequeño espacio de coworking en el entorno del puerto deportivo, un fenómeno que hasta hace pocos años era prácticamente inexistente en esta zona de la isla, tradicionalmente orientada al turismo de sol y playa de estancia corta.
El debate sobre el modelo turístico
El Ayuntamiento de Mogán observa con cautela esta evolución, consciente de que la llegada de residentes temporales de alto poder adquisitivo puede suponer un balón de oxígeno para el comercio local fuera de temporada alta, pero también un factor adicional de presión sobre los precios de la vivienda en un municipio que ya figura entre los más caros de la isla.



