El pueblo de Pájara pierde vecinos mientras la costa de su propio municipio se dispara en precio
El municipio de Pájara, uno de los más extensos de Fuerteventura, resume en su propio territorio la brecha entre el interior rural y la costa turística: mientras el casco de Pájara, capital municipal, pierde población y actividad, núcleos costeros como Costa Calma o Morro Jable concentran algunos de los precios de la vivienda más altos de la isla.
Un casco histórico con viviendas vacías
En el pueblo de Pájara, con su emblemática iglesia de Nuestra Señora de Regla, buena parte de las viviendas tradicionales permanecen deshabitadas o se utilizan solo de forma esporádica por familiares de antiguos vecinos que migraron hacia la costa en busca de empleo turístico, según fuentes municipales.
La costa absorbe toda la inversión
Los datos que manejan los portales inmobiliarios reflejan que la práctica totalidad de la inversión inmobiliaria del municipio se concentra en la franja costera, donde los precios por metro cuadrado pueden llegar a multiplicar varias veces los del casco de Pájara.
Precios simbólicos en el interior
Esta escasa demanda mantiene los precios de venta en el pueblo de Pájara en niveles muy contenidos respecto a la media insular, lo que atrae ocasionalmente a compradores que buscan una segunda residencia tranquila en el interior, alejada del ajetreo turístico de la costa, aunque el volumen de operaciones sigue siendo testimonial.
Un desequilibrio que preocupa al Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Pájara ha planteado en varias ocasiones medidas para dinamizar el interior del municipio, desde ayudas a la rehabilitación hasta el fomento del turismo rural, con el objetivo de frenar el vaciamiento del casco histórico frente al peso abrumador de la costa en la economía y en el mercado inmobiliario municipal.
Un patrimonio religioso que atrae visitas puntuales
La iglesia de Nuestra Señora de Regla, con su fachada barroca poco habitual en Canarias, atrae visitas puntuales de turistas alojados en la costa, aunque fuentes municipales reconocen que ese flujo ocasional no se traduce en un interés real por adquirir vivienda en el pueblo. La mayoría de quienes se acercan a Pájara lo hacen en visitas de un día, sin que ese tránsito genere ningún tipo de actividad inmobiliaria adicional en el casco histórico.
Programas de dinamización con resultados limitados
Las ayudas municipales a la rehabilitación puestas en marcha en los últimos años han logrado recuperar algunas viviendas puntuales del casco, pero fuentes del Ayuntamiento admiten que el resultado global sigue siendo modesto frente a la magnitud del problema de despoblación. La comparación con la costa de Costa Calma y Morro Jable, señalan las mismas fuentes, resulta inevitable y recuerda cada año a los responsables municipales la magnitud del desequilibrio territorial dentro de un mismo término municipal.



