Las cascadas de Poço da Alagoinha impulsan la compra de casas de temporada en Fajã Grande
Un paisaje de postal que atrae compradores
El Poço da Alagoinha, también conocido como Poço da Ribeira do Ferreiro, es una sucesión de cascadas que caen sobre un muro de vegetación hasta una laguna de aguas transparentes, en el término de Fajã Grande, en el municipio de Lajes das Flores. Durante años fue solo una parada obligada para senderistas, pero según agentes inmobiliarios locales el lugar se ha convertido en un argumento de venta explícito en los anuncios de casas de la zona, que ahora se presentan como "a pocos minutos a pie de la cascada más fotografiada de los Azores".
Pocas casas, mucha demanda
Fuentes del sector inmobiliario aseguran que el número de viviendas en venta en Fajã Grande y sus alrededores se cuenta con los dedos de una mano en cualquier momento del año, lo que ha llevado a que los precios por metro cuadrado hayan subido con fuerza en los últimos dos años, de acuerdo con estimaciones de los portales inmobiliarios que operan en la isla. Compradores de Alemania, Francia y Estados Unidos, muchos de ellos ya familiarizados con la isla por haberla visitado como turistas, protagonizan buena parte de las operaciones recientes, según los mismos agentes.
El reto de construir cerca de la reserva
La proximidad de la zona a espacios protegidos dentro de la Reserva da Biosfera das Flores, reconocida por la Unesco, limita las posibilidades de ampliar el parque de vivienda con obra nueva, lo que según fuentes del sector inmobiliario retroalimenta la escasez y presiona los precios de las escasas casas tradicionales rehabilitables que salen al mercado. Los pocos terrenos edificables que existen fuera del perímetro protegido concentran ahora la mayoría de las consultas de compradores no residentes.
Efecto en la economía local
Los vecinos de Fajã Grande y Fajãzinha, las dos freguesias más cercanas al Poço da Alagoinha, ven en este interés inmobiliario una vía para frenar el abandono de casas familiares, aunque también advierten, según fuentes del sector turístico, de que una parte creciente de estas viviendas se destina a alquiler vacacional de corta duración en lugar de a residencia habitual, lo que reduce aún más la oferta para quienes quieren vivir todo el año en la zona.
Previsión para los próximos meses
Con la temporada alta de senderismo aproximándose, los agentes inmobiliarios consultados prevén que el interés por comprar en el entorno de las cascadas siga creciendo, especialmente entre compradores que buscan combinar teletrabajo con naturaleza. La escasez de suelo urbanizable, sin embargo, seguirá siendo, según fuentes del sector, el principal freno a que esa demanda se traduzca en más transacciones cerradas.



