San Sebastián de La Gomera se queda sin pisos: la escasez de vivienda golpea a los trabajadores públicos y de servicios
Encontrar un piso de alquiler en San Sebastián de La Gomera se ha convertido en una misión casi imposible. La capital insular, con unos 9.000 habitantes, concentra buena parte del empleo público y de servicios de la isla, pero su parque de vivienda disponible no ha crecido al mismo ritmo. Según los portales inmobiliarios, la oferta de alquiler de larga duración en el municipio se limita en muchos momentos del año a menos de una decena de anuncios activos, una cifra que fuentes del sector califican de anómala incluso para una isla pequeña.
Sanitarios y docentes, los primeros afectados
El problema golpea con especial dureza a los trabajadores que llegan destinados a la isla: personal del hospital insular, docentes de los centros educativos, empleados de la administración autonómica y del cabildo. Muchos de ellos aceptan la plaza sin tener resuelta la vivienda y acaban recurriendo a habitaciones, apartamentos turísticos fuera de temporada o incluso a residir en municipios vecinos como Hermigua o Playa de Santiago, asumiendo desplazamientos diarios por carreteras de montaña.
Fuentes del sector señalan que la rotación de estos profesionales, que suelen permanecer en la isla uno o dos cursos, desincentiva a los propietarios a firmar contratos largos, alimentando un círculo vicioso de desconfianza y escasez.
Precios de capital de provincia
La escasez tiene un reflejo directo en los precios. Los pocos pisos que salen al mercado se anuncian por encima de los 700 euros mensuales para dos dormitorios, cifras comparables a las de barrios intermedios de Santa Cruz de Tenerife o Las Palmas de Gran Canaria, pese a que los salarios medios en la isla son inferiores. En compraventa, los datos del Istac y de los portales apuntan a incrementos acumulados de en torno al 30 % en cinco años en el municipio capitalino.
A la presión del empleo público se suma la competencia del alquiler vacacional, que ofrece a los propietarios rentabilidades superiores con menos ataduras, y el peso de las viviendas vacías o usadas solo unas semanas al año.
Suelo escaso y promociones que no llegan
El casco de San Sebastián, encajado entre barrancos, dispone de poco suelo urbanizable, y las promociones de vivienda protegida anunciadas en los últimos años avanzan con lentitud. El Ayuntamiento y el Cabildo de La Gomera han planteado la rehabilitación de inmuebles vacíos y la construcción de vivienda pública en parcelas municipales, pero el sector advierte de que, sin un ritmo mayor de ejecución, la capital seguirá expulsando precisamente a los trabajadores que sostienen sus servicios esenciales.



