El alquiler se dispara en Angra do Heroísmo por la presión de la base de Lajes y la falta de vivienda en el casco histórico
En Terceira, segunda isla más poblada del archipiélago, el mercado del alquiler vive una tensión poco habitual para una ciudad de su tamaño. Angra do Heroísmo, capital histórica y Patrimonio Mundial de la Unesco, combina un centro urbano de gran valor patrimonial pero de oferta muy limitada con una demanda que no deja de crecer, según fuentes del sector inmobiliario de la isla.
Un alquiler que ha subido con fuerza en pocos años
La renta media de un piso de dos habitaciones en Angra ronda ya los 550 euros mensuales, frente a los cerca de 350 euros de hace apenas un lustro, un incremento interanual que las agencias locales sitúan próximo al 15%. En Praia da Vitória, el otro gran núcleo de la isla, la subida es algo más moderada pero sigue la misma tendencia.
La sombra alargada de la base de Lajes
Parte de esa presión se explica por la presencia de personal militar y contratistas civiles vinculados a la base aérea de Lajes, cuyo poder adquisitivo suele superar con holgura al de los residentes locales. Esa demanda, concentrada en Praia da Vitória y en la propia Angra, compite directamente con las familias terceirenses por el mismo parque de vivienda, según agentes inmobiliarios consultados.
Un centro histórico que no puede crecer
La protección patrimonial del casco de Angra, reconocido por la Unesco tras el terremoto de 1980, limita severamente las reformas y descarta por completo la nueva construcción dentro del perímetro protegido. Varios edificios históricos permanecen vacíos por disputas de herencia o por el elevado coste de su rehabilitación, mientras otros se destinan preferentemente al turismo antes que a la vivienda permanente.
Programas públicos para recuperar vivienda vacía
La Cámara Municipal de Angra do Heroísmo, en coordinación con fondos como el IFRRU, mantiene líneas de apoyo a la rehabilitación de inmuebles abandonados, y el Gobierno Regional ha anunciado que reforzará su plan de vivienda para Terceira. Fuentes municipales admiten, no obstante, que la burocracia asociada a los edificios patrimoniales frena el ritmo al que esas viviendas vuelven al mercado.



