Más turistas en Cabo Verde: la vivienda se tensa en Sal y Boa Vista
Los hoteles de Cabo Verde recibieron 277.000 huéspedes entre abril y junio de 2026, un 9% más que un año antes, según el dato difundido el 12 de septiembre por el INE de Cabo Verde. Dos islas se llevan casi todo: Sal concentra el 62% de los huéspedes y Boa Vista, el 18%.
Un destino que sigue creciendo
El turismo pesa alrededor de una cuarta parte de la economía caboverdiana y en 2025 el país rozó los 1,25 millones de huéspedes. El Reino Unido aporta más de una cuarta parte de los visitantes, seguido de Portugal, Alemania, Francia, Bélgica y Países Bajos. Son los mismos mercados que llenan Canarias, que en 2025 superó los 18 millones de turistas. Cabo Verde mueve una fracción de ese volumen, pero crece a un ritmo que el archipiélago español dejó atrás hace años.
Quién compra en Santa Maria y Sal Rei
En Santa Maria, el núcleo turístico de Sal, el comprador típico es un particular británico, portugués o alemán que busca un apartamento con piscina para alquilarlo a turistas. La vivienda vacacional, es decir, un piso que se alquila por días a visitantes, es el producto estrella. En Sal Rei, la capital de Boa Vista, el mercado es más pequeño y depende aún más de los grandes hoteles. Los portales inmobiliarios sitúan los apartamentos nuevos de una habitación desde unos 130.000 euros y los promotores prometen rentabilidades que en Canarias hoy cuesta encontrar. Son argumentos de venta, no estadísticas.
El suelo y la vivienda de los trabajadores
Sal y Boa Vista atraen a miles de trabajadores de Santiago, Santo Antão o São Vicente para cocinas, limpieza, transporte y obra. En Sal Rei apenas hay casas en alquiler y el alcalde ha admitido que una renta puede rondar los 40.000 escudos, unos 360 euros, fuera del alcance de muchos empleados del sector. La cámara municipal construye 21 apartamentos y ha retomado el programa estatal Casa para Todos, pero la escala es pequeña frente a la demanda.
Qué cabe esperar
Si el tercer trimestre confirma el ritmo, los precios en Santa Maria seguirán subiendo y el suelo bien situado de Boa Vista ganará valor. Quien compre para alquilar a turistas debe vigilar la nueva fiscalidad inmobiliaria vigente desde enero de 2026, la dependencia de dos o tres mercados emisores y la capacidad real de agua y saneamiento de cada isla. Para las familias locales, la clave es que las cámaras municipales reserven suelo para vivienda asequible antes de que el turismo lo ocupe todo. Canarias tardó décadas en aprender esa lección.



