Los jornaleros agrícolas del interior de São Nicolau no encuentran vivienda cerca de las tierras de labor de Monte Gordo
Cultivos que dependen de mano de obra sin dónde vivir cerca
Los jornaleros recorren distancias considerables cada día desde Ribeira Brava.
Salarios ajustados frente a un alquiler casi inexistente
El salario diario de un jornalero apenas permite asumir un alquiler de 6.000 CVE mensuales.
Construir vivienda social rural, un reto de costes
Una vivienda social básica en zonas rurales cuesta unos 2.800.000 CVE.
Un déficit reconocido pero sin solución inmediata
El déficit dificulta la contratación de mano de obra local para las campañas agrícolas.
Un macizo que exige desplazamientos diarios largos
El Monte Gordo, con sus tierras de cultivo en altura, concentra buena parte de la actividad agrícola de la isla, pero apenas cuenta con vivienda cercana disponible. Los jornaleros recorren a diario varios kilómetros desde Ribeira Brava u otros núcleos, muchas veces a pie o en transporte informal. Esta situación se agrava en época de cosecha, cuando se necesita mano de obra adicional de forma puntual.
Un salario que no cubre el alquiler disponible
El jornal agrícola medio en la zona apenas permite asumir un alquiler de 6.000 CVE mensuales, cuando existe oferta disponible. La mayoría de los trabajadores comparte vivienda con varios familiares o compañeros para reducir el gasto. Sindicatos agrarios locales piden líneas de ayuda específicas para el alquiler de temporeros.
El coste de construir frena la vivienda social rural
Una vivienda social básica en las zonas de cultivo cuesta en torno a 2.800.000 CVE, una cifra que las administraciones locales consideran difícil de asumir sin apoyo del gobierno central. Los ayuntamientos de la isla han solicitado financiación específica para programas de vivienda rural vinculada al empleo agrícola. Por el momento no existe una partida presupuestaria dedicada en firme a este objetivo.
Un problema que compromete el futuro de las cosechas
Agricultores de la zona advierten de que la falta de vivienda cercana ya dificulta contratar mano de obra suficiente en los picos de campaña. Algunos jornaleros jóvenes optan por emigrar hacia Mindelo o hacia el extranjero antes que asumir los desplazamientos diarios. La junta de freguesia reconoce el problema pero admite no tener recursos propios para resolverlo a corto plazo.



