La autoconstrucción gana terreno en la periferia de Praia ante la falta de vivienda asequible
Construir por fases, a falta de otra alternativa
Un terreno informal cuesta entre 300.000 y 600.000 CVE, muy por debajo de uno urbanizado.
Una respuesta a la falta de vivienda asequible
Estos asentamientos cumplen una función social relevante para familias sin acceso al mercado formal.
Servicios básicos, el gran pendiente
El agua, saneamiento y electricidad llegan años después de las primeras familias.
Entre la tolerancia y la regularización
La actitud de las autoridades evoluciona hacia programas puntuales de regularización.
El día a día en los barrios de autoconstrucción
En barrios como los que crecen en la periferia de Praia, las familias levantan sus viviendas en función de los ingresos disponibles, añadiendo habitaciones o una segunda planta cuando el presupuesto lo permite. Este método, habitual en toda la periferia de la capital, permite acceder a una vivienda propia sin recurrir a créditos formales, inaccesibles para buena parte de estas familias. Los vecinos consultados destacan que, pese a las carencias, prefieren esta alternativa a permanecer de alquiler en el centro de la ciudad.
Comparación con otras capitales de la región
El fenómeno de la autoconstrucción periférica no es exclusivo de Praia y se repite en otras ciudades de Cabo Verde con fuerte crecimiento demográfico. Expertos en urbanismo señalan que la diferencia está en el ritmo: la capital de Santiago concentra buena parte de la migración interna del país, lo que acelera la expansión de estos asentamientos año tras año. Esta presión demográfica hace más urgente que en otras islas la necesidad de una respuesta institucional coordinada.
El impacto de la falta de servicios
La llegada tardía del agua corriente y el saneamiento obliga a muchas familias a depender durante años de pozos, cisternas o conexiones informales a la red eléctrica. Organizaciones comunitarias reclaman a las autoridades locales que prioricen la extensión de infraestructuras antes de que los barrios alcancen mayor densidad, lo que encarecería y complicaría las obras. Los propios residentes reconocen que la falta de servicios básicos es su principal reivindicación frente al Ayuntamiento de Praia.
Programas de regularización, un proceso lento
Los primeros programas piloto de regularización de terrenos en la periferia de Praia avanzan con lentitud, condicionados por la falta de recursos técnicos y presupuestarios. Las autoridades municipales admiten que regularizar cada parcela exige un levantamiento topográfico y verificación legal que puede alargarse varios años. Mientras tanto, la autoconstrucción sigue siendo, para miles de familias, la única vía real de acceso a una vivienda propia.



