Cada saco de cemento llega en barco o avión: así encarece el aislamiento cualquier obra en Maio
Una isla que no produce sus propios materiales
Cemento, varillas y azulejos se importan desde Praia u otras islas por ferry o avión.
Un sobrecoste que se nota en cada obra
Un saco de cemento cuesta en Maio unos 1.300 CVE frente a 850 CVE en Praia.
Dependencia de un servicio irregular
Los retrasos del ferry pueden paralizar temporalmente una obra.
Un límite estructural al crecimiento
El coste de construir en Maio seguirá siendo estructuralmente superior a islas mejor conectadas.
Constructores relatan retrasos habituales
Varios contratistas que trabajan en Maio explican que cualquier planificación de obra debe incluir un margen adicional de varias semanas por posibles retrasos en el suministro de materiales. Un mal tiempo en la travesía o una avería del ferry pueden dejar una obra parada durante días, con las consiguientes pérdidas económicas para las cuadrillas contratadas. Esta incertidumbre logística obliga a acopiar materiales con mucha antelación, lo que a su vez incrementa las necesidades de almacenamiento en la propia obra.
Comparación con otras islas menores
El sobrecoste de construir en Maio es comparable al que enfrentan otras islas pequeñas y poco conectadas del archipiélago, como Brava o São Nicolau. En todas ellas, la dependencia del transporte marítimo desde Praia o São Vicente encarece de forma estructural cualquier proyecto residencial. Los expertos coinciden en que solo una mejora sustancial de las conexiones marítimas y aéreas podría reducir de forma significativa esta brecha de costes.
El impacto en las familias que construyen su vivienda
Para las familias locales que levantan su propia casa por fases, el sobrecoste de los materiales representa un obstáculo añadido a un proceso ya de por sí lento. Muchas optan por comprar cemento y varillas en grandes cantidades cuando el ferry llega con normalidad, aprovechando para acumular reservas para varios meses de obra. Esta estrategia, aunque reduce el riesgo de parones, exige una capacidad de ahorro previo que no todas las familias pueden permitirse.
Pocas alternativas a corto plazo
Las autoridades de Maio reconocen que no existe en marcha ningún proyecto de fabricación local de materiales de construcción que pueda aliviar esta dependencia. Se ha planteado en el pasado la posibilidad de una planta de prefabricados en la isla, aunque el reducido tamaño del mercado hace dudar de su viabilidad económica. Mientras tanto, cada obra en Maio seguirá pagando el precio añadido de la insularidad dentro de la propia insularidad caboverdiana.



