Una parte del caserío de Caleta de Sebo permanece cerrada la mayor parte del año como segunda residencia de propietarios de Lanzarote
No todas las casas cerradas de Caleta de Sebo son de turistas ni de propietarios ausentes de fuera de Canarias: una parte significativa pertenece a familias de Lanzarote que compraron o heredaron vivienda en la isla hace décadas y que hoy la usan solo como segunda residencia, según fuentes del sector inmobiliario.
Un vínculo histórico entre las dos islas
El vínculo entre La Graciosa y Lanzarote es antiguo: muchos graciosceros tienen origen en Haría o Órzola, y a la inversa, numerosas familias lanzaroteñas mantienen una casa en Caleta de Sebo desde generaciones atrás, usada tradicionalmente para las vacaciones de verano o para la temporada de pesca. Esa vivienda rara vez sale al mercado, pero tampoco se ocupa todo el año.
Casas cerradas, calles más vacías en invierno
Según fuentes vecinales, esa circunstancia explica en parte por qué buena parte del caserío permanece con las contraventanas cerradas fuera de la temporada alta, incluso en un pueblo con escasez de vivienda para residentes fijos. A diferencia del alquiler vacacional, estas viviendas no generan ingresos ni se ofrecen a terceros: simplemente permanecen fuera del mercado, inmovilizadas por el uso familiar.
Para quienes intentan censar el parque real de vivienda disponible en La Graciosa, estas segundas residencias de propietarios lanzaroteños son, según fuentes del sector, una de las variables más difíciles de cuantificar y, a la vez, una de las que más limita la oferta efectiva en un mercado ya de por sí mínimo.
Un patrón que se repite en otras islas menores
El fenómeno de las casas heredadas y usadas solo en vacaciones no es exclusivo de La Graciosa: se repite, con matices, en otros núcleos pequeños de Canarias donde generaciones de una misma familia mantienen la vivienda del pueblo de origen sin llegar a venderla ni a habitarla de forma permanente. Fuentes del sector inmobiliario señalan que, en el caso grancioseño, la escala mínima del mercado hace que este comportamiento tenga un impacto proporcionalmente mucho mayor sobre la oferta disponible.
Iniciativas para movilizar la vivienda cerrada
Ante la escasez de vivienda para residentes fijos, algunas voces del sector plantean explorar fórmulas de cesión temporal o alquiler asistido que permitan poner en uso parte de estas viviendas familiares sin obligar a sus propietarios a venderlas. El Ayuntamiento de Teguise no ha planteado por ahora ninguna medida concreta en este sentido, aunque fuentes municipales no descartan estudiarla si la presión sobre la vivienda en Caleta de Sebo continúa agravándose.



