Los jóvenes de La Graciosa que quieren independizarse chocan con un parque de viviendas que no crece
En Caleta de Sebo, muchas de las viviendas ocupadas hoy llevan generaciones en la misma familia, repartidas entre padres, hijos y nietos bajo el mismo techo bajo de una planta. Para los jóvenes graciosceros que quieren emanciparse, la opción de alquilar o comprar una casa propia en su isla se ha convertido, según fuentes vecinales, en una de las metas más difíciles de cumplir en todo el archipiélago.
Un parque que no se renueva
El número de viviendas en La Graciosa apenas varía de un año a otro: no hay promociones nuevas, y las pocas parcelas libres están sujetas a las restricciones del Parque Natural del Archipiélago Chinijo. Cuando una vivienda familiar queda libre, no siempre pasa a los hijos que se independizan, sino que compite en el mercado con compradores de fuera de la isla o directamente se destina al alquiler turístico, según los portales inmobiliarios.
Compartir techo o marcharse a Lanzarote
Ante ese panorama, buena parte de los jóvenes de Caleta de Sebo se ven obligados a seguir viviendo con sus padres más allá de lo habitual, a compartir vivienda con otras parejas jóvenes o, en último término, a trasladar su residencia a Órzola, Haría o Arrecife, en Lanzarote, y cruzar el mar a diario o varias veces por semana para trabajar en la isla en la que nacieron.
Fuentes del sector turístico y vecinal coinciden en que, sin una fórmula específica de vivienda protegida para residentes, la emancipación de los jóvenes graciosceros seguirá dependiendo casi por completo de una herencia familiar o de la suerte de encontrar, de forma puntual, una casa libre en el pueblo.
Una situación que se repite entre generaciones
Vecinos de mayor edad en Caleta de Sebo recuerdan que la dificultad para independizarse no es nueva, aunque reconocen que se ha agravado en los últimos años por la mayor rentabilidad del alquiler turístico frente al residencial. Varias familias explican que hijos y nietos han tenido que esperar, en algunos casos más de una década, para poder disponer de una vivienda propia dentro del pueblo, algo que antes se resolvía con mayor rapidez gracias a la construcción familiar de nuevas casas.
Asociaciones vecinales piden una respuesta institucional
Colectivos vecinales de La Graciosa han trasladado en distintas ocasiones al Ayuntamiento de Teguise y al Cabildo de Lanzarote la necesidad de estudiar fórmulas específicas de acceso a la vivienda para los jóvenes nacidos en la isla, sin que hasta la fecha se haya concretado ninguna medida. Fuentes vecinales insisten en que, sin una intervención pública, el propio futuro demográfico de Caleta de Sebo queda condicionado por la imposibilidad de que las nuevas generaciones se queden a vivir en el pueblo.
Una demanda contenida que no deja de crecer
Cada año se suman nuevos jóvenes graciosceros en edad de independizarse, mientras el parque de viviendas permanece prácticamente inalterado, lo que según fuentes del sector agrava progresivamente el desajuste entre demanda y oferta. Esa acumulación de demanda contenida, advierten las mismas fuentes, podría traducirse a medio plazo en una salida definitiva de población joven hacia Lanzarote, con el consiguiente riesgo de envejecimiento para la comunidad permanente de la isla.



