Vallehermoso concentra una de las mayores tasas de vivienda vacía de La Gomera
Un municipio extenso y muy despoblado
La pérdida de población en las zonas rurales se ha traducido en un parque de vivienda con muchos inmuebles vacíos.
Segundas residencias que solo se usan en verano
Familias emigradas a Tenerife regresan solo en periodos vacacionales.
Barrios de medianías con más casas cerradas que abiertas
En Chipude o El Cercado, las viviendas cerradas superan a las habitadas de forma permanente.
Intentos de movilizar el parque vacío
El Ayuntamiento explora bonificaciones fiscales para incentivar el alquiler.
Un municipio marcado por la emigración a Tenerife
La emigración hacia Tenerife, especialmente hacia el área metropolitana de Santa Cruz y La Laguna, ha sido una constante en Vallehermoso desde mediados del siglo pasado, cuando muchas familias buscaron allí oportunidades laborales que no encontraban en el municipio. Esa salida de población dejó tras de sí un parque de vivienda amplio en relación con los residentes efectivos, buena parte de él en manos de descendientes que ya han nacido y crecido fuera de la isla. Para muchas de estas familias, la casa de Vallehermoso conserva un valor sentimental que no siempre se traduce en intención real de regresar. Esta desconexión entre propiedad y residencia habitual explica buena parte del parque vacío actual.
El barranco y la orografía como factor añadido
El extenso término municipal de Vallehermoso se articula en torno a barrancos profundos y núcleos dispersos de medianía, un modelo de poblamiento que dificulta el acceso y encarece cualquier servicio público destinado a mantener habitados esos barrios. Esta dispersión geográfica contribuye a que las viviendas más alejadas del núcleo principal sean las primeras en quedar vacías cuando una familia decide trasladarse. Técnicos municipales reconocen que revertir esta tendencia exigiría inversiones en accesos y servicios que el presupuesto municipal difícilmente puede asumir en solitario. La orografía, en este sentido, actúa como un factor que agrava la despoblación más allá de la simple emigración económica.
Chipude y El Cercado, símbolos del fenómeno
Los núcleos de Chipude y El Cercado, conocidos tradicionalmente por su artesanía alfarera, ilustran con claridad la magnitud del problema: en sus calles conviven viviendas cuidadas por vecinos que aún residen allí todo el año con otras cerradas desde hace décadas y visiblemente deterioradas. Artesanos locales lamentan que la pérdida de población residente amenaza también la continuidad de oficios tradicionales que dependen de la transmisión familiar directa. Algunas de estas casas vacías podrían tener valor patrimonial si se recuperaran a tiempo, según técnicos de cultura del Cabildo. El deterioro avanza, sin embargo, más rápido que cualquier iniciativa de recuperación anunciada hasta ahora.
Bonificaciones fiscales, una apuesta todavía por concretar
El equipo de gobierno municipal ha planteado bonificaciones en el IBI y otros tributos locales para propietarios que pongan sus viviendas vacías en alquiler a precios asequibles, una medida ya aplicada con resultados desiguales en otros municipios rurales de Canarias. La propuesta cuenta con el respaldo de asociaciones vecinales, aunque algunos concejales de la oposición dudan de que resulte suficiente sin acompañarse de ayudas directas a la rehabilitación. Mientras se define el diseño final de la medida, el parque de vivienda vacía sigue creciendo de forma lenta pero constante. El Ayuntamiento espera poder presentar un programa concreto en los próximos presupuestos municipales.



