En Corvo, la isla más pequeña de los Azores, casi no existe mercado inmobiliario
Corvo es, con diferencia, la isla más pequeña y menos poblada de los Azores, con apenas alrededor de 400 habitantes repartidos en su único núcleo, Vila Nova. Hablar de mercado inmobiliario en Corvo exige matizar el propio término: aquí, según coinciden fuentes municipales y del sector turístico, apenas existen transacciones que puedan analizarse como tales.
Un mercado que prácticamente no existe
No hay portales inmobiliarios con oferta activa en la isla, y los pocos agentes que operan en el resto del archipiélago rara vez gestionan alguna propiedad en Corvo. Las escasas ventas que se producen suelen cerrarse de manera directa entre particulares, sin pasar por los canales habituales del sector.
El régimen comunal de la tierra, una singularidad en Europa
Buena parte del terreno de pastoreo de la isla, en torno al volcán del Caldeirão, se rige aún por un sistema de propiedad comunal centenario conocido localmente como los "currais", una singularidad que no tiene apenas parangón en Europa y que condiciona por completo cualquier idea de mercado libre de suelo, según fuentes municipales.
Las pocas viviendas que cambian de manos, casi siempre por herencia
La práctica totalidad de las transmisiones de vivienda en Corvo se producen por herencia dentro de familias que llevan generaciones en la isla, más que por compraventa abierta, lo que mantiene el parque residencial prácticamente cerrado a nuevos compradores.
Un interés turístico creciente que no encuentra oferta
El atractivo de Corvo para el turismo de naturaleza, con el avistamiento de cetáceos y las rutas de senderismo al Caldeirão, ha crecido en los últimos años, pero esa demanda no encuentra respuesta en forma de nueva oferta de alojamiento, ante la ausencia de vivienda disponible para reconvertir, señalan fuentes del sector turístico.
Qué plantea la administración para fijar población
El Gobierno Regional de los Azores mantiene programas específicos de incentivos para atraer y retener población en la isla más pequeña del archipiélago, junto con inversiones en la conexión marítima con Flores, aunque reconoce que la singularidad del régimen de la tierra hace que las soluciones estandarizadas de vivienda no siempre encajen en Corvo.



